Neri II: Sancho Sánchez de Toledo

Pablo González Collado

Hay una lápida de mármol blanco en el patio noble del museo de Santa Cruz de Toledo que porta en sus esquinas los escudos nobiliarios de los linajes Sánchez de Toledo (león rampante) y Cota (flor de lis peduncular) y, en su centro a gran tamaño, la fusión heráldica de sendos emblemas. Recorriendo los cantos biselados de la pieza, una inscripción incisa en letra gótica, con restos de lo que parece pasta pigmentada, reza:

[—] / (ES)TA DO(N) SANCHO SANCHES DE TOLEDO (Y SU) (M)UGER QUE EN G(LORIA) [—] / (EL) QUAL FUNDO (E) DOTO ESTA CAPILLA EN EL ANO DE / MIL E CCCC XC IIII EN QUE FINO

(La propuesta de lectura de la inscripción es propia. Ruego sepan disculpar los posibles errores u omisiones de un aficionado a la epigrafía)

Sancho Sánchez de Toledo fue un adinerado mercader, casado con María Álvarez Cota, que se enriqueció a finales del siglo XV. Antes de morir dejó como últimas voluntades la tarea de erigir una capilla, de su propio peculio, para enterramiento familiar en la iglesia de San Juan Bautista, conocida en la ciudad como San Juan «de la Leche» y que se erguía todavía ocupando lo que es hoy la plaza de Amador de los Ríos. En 1496, dos años después de morir, sus albaceas testamentarios compraron a dicha parroquia un corral trasero donde se guardaban cabras, cuya leche se vendía por las mañanas, lo que daba el nombre popular al templo.

La capilla de Sancho Sánchez que hoy llamamos de San Felipe Neri, se construyó en fecha desconocida (sabemos que en 1504 aún no estaba terminada) en el solar del antiguo corral. Adosada en el lado del evangelio de la malograda iglesia de San Juan Bautista, se edificó en estilo gótico tardío, isabelino, con planta cuadrilonga cerrada a gran altura con preciosa bóveda de crucería con terceletes. Comunicaba con la capilla mayor a través de un arco apuntado que todavía hoy puede observarse desde el exterior, aunque tapiado. Además, poseía acceso independiente desde la calle a través de un pequeño patio. El programa arquitectónico lo completaba una antecapilla que conectaba el patio con la capilla propiamente dicha y una cripta para enterramiento. Frente al altar, presidía el espacio la tumba de Sancho y María cuya lápida se conserva en el mencionado museo.

Este edificio sobrevivió de forma sorprendente a los avatares de las siguientes centurias que llevaron a la desaparición en el siglo XVIII de la Iglesia de San Juan Bautista, a la que se adosaba. Estando condenada a su demolición total por orden municipal, se salvó in extremis la capilla gracias al concurso en esta historia de una institución, casi olvidada ya, pero de larga tradición en la ciudad: la Santa Escuela de Cristo. A ella dedicaremos una entrada en particular para completar la tríada sobre el Oratorio de San Felipe Neri.

Pablo González Collado. Consorcio de la Ciudad de Toledo

PARA SABER MÁS:

· Arellano, M., Gómez-Menor J.C., Leblic, V. (2011). La capilla de Sancho Sánchez de Toledo. Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Recuperado de https://realacademiatoledo.es/la-capilla-de-sancho-sanchez-de-toledo-hoy-de-san-felipe-neri-por-mario-arellano-jose-carlos-gomez-menor-ventura-leblic/ el 27 de enero de 2021.

· Ramírez de Arellano, Rafael. (1921). Parroquias de Toledo. Talleres tipográficos de Sebastián Rodríguez.

· Ramón Parro, Sixto. (1979_1ª ed. 1857). Toledo en la mano. Volumen II. Imprenta de Severiano López Fando

· VV.AA. (1992). Arquitecturas de Toledo. Volumen II. Servicio de publicaciones de JCCM

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